Policías mueren en brutal ataque en Canindeyú

Un grupo de aproximadamente 30 hombres ejecutaron un ataque tipo comando en el distrito de Naranjito. Destruyeron puesto policial y fallecieron dos policías y un civil.

Jul 22, 2026

Aproximadamente a las 23:30 horas del martes 21 de julio, en la Colonia Naranjito en el distrito de Ybyrarobaná, departamento de Canindeyú, un grupo de aproximadamente 30 hombres fuertemente armados, atacó el puesto policial ubicado en dicho distrito, el hecho dejó como saldo tres fallecidos, dos oficiales de la policía nacional y un personal civil. Además, hubo dos sobrevivientes, uno de ellos está luchando por su vida en el Hospital de Policía y otro logró resguardarse y salir ileso.

Quemaron la subcomisaría-Foto Gentileza

El ataque fue perpetrado de forma planificada por personas que vestían camuflaje militar y botas tácticas. Según los primeros informes emitidos por el Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI), primero abrieron fuego con armas largas directo contra el personal y luego lanzaron bombas molotov para quemar por completo la antigua estructura de madera de la comisaría.

Las víctimas fatales son el suboficial Mayor Atilio Martínez Barrios (40 años), asesinado a balazos mientras cubría la guardia frente a la dependencia, el suboficial Inspector Herminio Ojeda González (33 años), también murió a consecuencia de los disparos, y el ciudadano Josemar Escobar Piris (37 años) quien se presume que se desempeñaba como secretario de la sede y residía en el lugar.

Lograron salvar sus vidas el suboficial mayor Víctor Raúl Gavilán (47) quien, a pesar de los impactos de bala, logró sobrevivir porque fingió estar muerto y alcanzó a esconderse en un matorral. Gavilán fue trasladado hasta el hospital Rigoberto Caballero de Asunción. Así también, otro efectivo logró salir ileso tras escapar por la parte trasera del predio y parapetarse entre los matorrales.

En el brutal ataque usaron bombas molotov-Foto Gentileza

Los criminales, además de atacar a los policías, robaron tres pistolas y dos armas largas. No contentos con eso, incendiaron los cuatro vehículos que estaban en el predio, entre ellos una patrullera y tres coches particulares que pertenecían a las víctimas.

Si bien hasta ahora no se atribuye la autoría a un grupo específico, las primeras investigaciones sostienen que los atacantes se comunicaban en guaraní y que podría ser un hecho perpetrado por el crimen organizado.

El fiscal Óscar Paredes tomó la posta de la investigación y no descarta que los criminales estén vinculados a las células del narcotráfico que operan en la zona.