Iglesia pide al Gobierno subsidiar instituciones privadas y el regreso de las misas

El Monseñor Edmundo Valenzuela presidió el acto del Te Deum desde la Catedral Metropolitana de Asunción, donde durante la homilía solicitó al Gobierno Nacional el apoyo económico a las escuelas, colegios y universidades privadas, ya que el pedido de descontar el 50% de las cuotas no es factible para mantener las instituciones. Aclaró que en cada caso se están haciendo descuentos de acuerdo a las posibilidades, además de recortes en muchos gastos para durante esta crisis.

El acto en la Catedral se realizó sin público. Foto: José Heid
El acto en la Catedral se realizó sin público. Foto: José Heid

El Arzobispo explicó que muchas instituciones católicas reciben apoyo del Estado, pero en proporciones distintas, y que sin una economía solidaria las instituciones que de por sí no tendrían la posibilidad de subsistir. “En todas las instituciones han reducido sus aranceles en proporciones apropiadas a cada una de ellas, tomando en cuenta la situación que atraviesan los padres de familias, incluso endeudándose momentáneamente para que la educación no se detenga” mencionó Valenzuela. 

El Monseñor insistió en que “nos encontramos en la imposibilidad de continuar con la educación si no tenemos una ayuda del Estado. En este caso nos veremos obligados a cerrar nuestras instituciones por la insostenibilidad económica, y esto causaría un perjuicio, no solo a los alumnos, docentes, personal administrativo, si no a la misma Educación Nacional”.

Pidió también que las instituciones del Estado encargadas de la educación se dediquen exclusivamente a las actividades pedagógicas, “es urgente priorizar en todos sus niveles las instituciones educativas escolares, y universitarias por parte del MEC y del CONES dedicándose a lo pedagógico, y apenas puedan institucionalmente, dejando para otros organismos estatales la construcción de aulas o la distribución de kits de alimentos”, acotó.

Con respecto a la celebración de las misas y otros actos religiosos con presencia de público, pidió a las autoridades que consideren el regreso de estas actividades dentro de la cuarentena inteligente, “la Iglesia Católica, y las otras religiones han sabido acompañar a su pueblo con toda actividad de la oración, de la Palabra de Dios y de la caridad y esperan ser incluidas cuanto antes en la “cuarentena inteligente” para recibir a sus fieles a las celebraciones litúrgicas y a las actividades pastorales”, solicitó el Monseñor Edmundo Valenzuela.

El Arzobispo agradeció todo el trabajo que lleva adelante el personal de blanco y valoró las acciones del Gobierno para minimizar el impacto del covid-19 en nuestro país así como el acatamiento de los ciudadanos a las medidas sanitarias, pero hizo hincapié en que estas restricciones de movilidad y libertad no deben derivar en un Estado Totalitario y que se deben también atender las demás enfermedades, “nos estamos sometiendo, sin embargo, por miedo, a un sistema totalitario, donde el Estado emerge como el poseedor de la verdad y de la vida, de la seguridad y de la salud. Mientras tanto el virus nos desestabilizó social, económica, culturalmente y hasta amenaza con el silenciar la vida religiosa. No menos importantes son las otras enfermedades y muertes en el mundo, que según las estadísticas conocidas hay millones de muertes por el aborto, por el cáncer, muertes causadas por fumar, por el alcohol; miles de muertes por el SIDA, por accidentes de tránsito, por suicidios. Todas esas personas fallecidas deben hacer parte de la adecuada atención sanitaria por parte de la salud pública”, indicó el Monseñor durante su homilía.

En este acto oficial, si bien estuvieron invitados, no participaron los representantes de los diferentes poderes del Estado, aunque sí estuvieron líderes de otras iglesias y religiones de nuestro país. El Presidente de la república, Mario Abdo Benítez, había anunciado que no participaría de la ceremonia por recomendación del Ministerio de Salud, pero siguió toda la transmisión en vivo desde el Palacio de López.