Por un error judicial, un peluquero pasó 22 meses recluido en la expenitenciaría de Tacumbú, actualmente “Centro Nacional de Prevenidos”.

Peluquero preso por error gana millonaria demanda. Foto: captura
Se trata de Marcelo Manuel Romero, cuya historia se volvió viral en las últimas horas, ya que fue sobreseído tras el retiro de la acusación fiscal y ganó una millonaria demanda contra el Estado.
Un juzgado ordenó que el Estado paraguayo lo indemnice con 221 millones 807 mil guaraníes en concepto de daño moral.
Tras darse a conocer la noticia, un equipo periodístico de Unicanal llegó hasta su peluquería, ubicada en el barrio Republicano de Asunción, donde Marcelo recordó cómo terminó en prisión injustamente y los momentos difíciles que vivió tras las rejas.
Según contó, estuvo privado de su libertad por un año y diez meses, desde abril de 2019 hasta el 8 de febrero de 2021.
El error había surgido por el apodo de “Chelo”, lo que habría llevado a la Fiscalía a incurrir en un problema de identificación, en el marco de un proceso por robo ocurrido en el 2012.
Inmediatamente fue recluido a Tacumbú
Marcelo señaló que en ese momento se encontraba en Argentina, pero, tras ver en las noticias que lo estaban buscando, decidió regresar al país para ponerse a disposición.
“Me acusaron de un hecho de robo agravado, pero en ese momento yo estaba en Argentina, donde me estaba esforzando como albañil para ganar plata. Ahí yo me enteré que me estaban buscando y decidí volver”, indicó
Refirió que, tras entregarse, el Juzgado dispuso su prisión preventiva e inmediatamente fue recluido en Tacumbú, donde estuvo realizando de todo para poder reinsertarse en la sociedad.
“Yo me entregué a la justicia para solucionar el problema. Me entregué un lunes, martes pasé al Departamento Judicial y el miércoles ya estaba en Tacumbú”, recordó.
Marcelo recordó anécdotas de la prisión donde obligadamente el oficio de peluquero en la cárcel, donde no le faltaban clientes y ahora tiene una peluquería en el barrio Republicano de Asunción.
“En un juicio oral uno piensa libertad o condena, bueno si me condenan que sea lo más mínimo posible. Después la abogada me dice saliste sobreseído. Lo que había estudiaba con la intensión de reinsertarme en la sociedad, no me imagine nunca que de la noche a la mañana iba a estar en Tacumbú”
Tras comprobarse el error, Marcelo aguarda que la demanda ganada quede firme en la Corte y pueda cobrar de manera íntegra si indemnización.



