En el marco del Plan Sumar, agentes de la Senad ejecutaron un allanamiento en el barrio La Encarnación de Asunción, logrando desarticular un foco de microtráfico.

Mujeres ofrecían mezcla de ketamina y marihuana en Asunción. Foto: Senad
De acuerdo al reporte, en el lugar se comercializaban sustancias ilícitas, incluyendo una peligrosa combinación de marihuana y ketamina.
Durante el allanamiento fue detenida María Agustina Cazal García. Mientras que su cómplice, Giannina Nicole Suárez Mallo, sindicada como uno de los principales objetivos, no se encontrada en la vivienda.
Entre las evidencias incautadas resaltan 547 gramos de marihuana, 14 frascos de ketagal, 3 frascos vacíos de ketavet, 1 frasco vacío de ketamin, 2 frascos de cannabis y un frasco de aceite Full Spectrum Hemp Extract.
Según detallaron desde la Senad, Suárez Mallo se mostraba en redes sociales como experta en yoga, DJ de eventos y responsable de marketing de una empresa vinculada al rubro de cannabis medicinal.

El allanamiento se realizó en el barrio La Encarnación de Asunción. Foto: Senad
Sin embargo, en la práctica se dedicaba a la comercialización de drogas con fines meramente recreativos.
Las evidencias halladas, especialmente los frascos de ketamina de uso veterinario, permiten presumir la preparación y comercialización de mezclas entre cannabis y ketamina, una práctica altamente riesgosa para la salud.
Sobre el peligro del consumo
La Senad alertó que combinación de marihuana con ketamina genera efectos impredecibles en el organismo. Ambas sustancias actúan sobre el sistema nervioso central, y su consumo conjunto puede potenciar alteraciones cognitivas, episodios de ansiedad severa, desorientación, pérdida de coordinación y riesgos de accidentes.

Evidencias incautadas durante el operativo. Foto: Senad
Por separado, el consumo de marihuana puede afectar la memoria, la concentración y la percepción, mientras que la ketamina, un anestésico disociativo, puede provocar alucinaciones, pérdida de la noción de la realidad y dependencia psicológica.
Desde la Senad advirtieron que su uso indebido, especialmente fuera de contextos médicos, implica serios riesgos para la salud.



