A días del debut de Paraguay en la Copa del Mundo, el entusiasmo albirrojo en distintos sectores de la economía local, con un impacto visible en el comercio y en el consumo de alimentos, bebidas y artículos del hogar.

Efecto Mundial impulsa consumo y servicios, resalta economista. Foto: Albirroja
En ese sentido, el economista Daniel Correa hizo un análisis sobre este incremento y resaltó que se vincula directamente con la expectativa generada por el evento deportivo más importante del mundo.
“El efecto Mundial tiene en realidad primero un efecto emocional y después económico; es decir, lo emocional se traslada después a lo económico”, comenzó diciendo.
“Las ventas de artículos deportivos generan un boom importante en este último tiempo, tanto formal como informal, y eso también tiene un efecto sobre los segmentos más bajos de la población”, añadió.
El especialista detalló que uno de los indicadores de esta tendencia se observa en las importaciones de televisores que tuvo un incremento del 20%.

Daniel Correa, economista. Foto: Captura de video
Según dijo, los consumidores buscan renovar equipos para seguir los partidos con mayor calidad de imagen y sonido. “Lo que se está viendo es un crecimiento en ventas en este tipo de bienes”, dijo.
“Luego, todo está relacionado con los bienes complementarios, como la venta de comidas, todo lo relacionado a restaurantes, lugares de entretenimiento. Entonces, se da una movida dentro del sector servicio vinculado al fútbol”, resaltó.
En otra línea, Correa afirmó que el fútbol un fuerte impacto en la dinámica económica del país, destacando que el Mundial genera un efecto directo sobre el consumo interno, tanto en el precio de la carne como otros artículos del supermercado.
“Se va dar un impacto importante en las ventas los días que juegue Paraguay”, subrayó Correa, quien mencionó que otro dato resaltante tiene que ver con las promociones en las tarjetas crédito tanto para la compra de insumos como para los viajes.
Para un país con alta pasión futbolera como Paraguay, este tipo de eventos masivos se traduce en un mayor movimiento comercial, con empresas que anticipan la demanda mediante el aumento de stock, inversiones y campañas promocionales.
De igual forma señaló que este movimiento es transitorio y que para agosto ya podríamos tener un efecto rebote hacia abajo. “El impacto va a ser transitorio. Desde agosto ya no vamos a ver esa misma efervescencia”, concluyó.



